Una caravana con cerca de 1.000 migrantes, la séptima que se forma en el sur de México tan solo en agosto, partió la madrugada de este martes desde Tapachula, en la frontera con Guatemala, porque el Instituto Nacional de Migración (INM) se niega a emitir permisos temporales.

El contingente de personas se organizó y formó una nueva caravana en menos de 24 horas en la que viajan en su mayoría hombres de Venezuela, Ecuador, República Dominicana, Colombia, Honduras y otros países de Centroamérica, pero también cerca de 150 niños y cientos de mujeres.

Desde Tapachula han salido siete caravanas en el último mes para caminar a San Pedro Tapanatepec, en el vecino estado de Oaxaca, donde esperan conseguir permiso de transitar por México hasta la frontera con Estados Unidos.

José Gregorio Hernández, originario de Caracas, expuso que su objetivo es pasar por México de manera pacífica, ordenada y con un buen comportamiento, por lo que piden a las autoridades mexicanas que les permitan transitar.

“No estamos pidiendo dinero, comida, agua. No somos personas de esa clase, somos personas educadas, trabajadoras y honradas, no solo de Venezuela sino de muchas partes del mundo”, contó a Efe.

El migrante suramericano consideró que el Gobierno mexicano está en una contradicción porque en San Pedro Tapanatepec las autoridades otorgan un salvoconducto para transitar por el territorio nacional, pero desde Tapachula hasta ese lugar los detienen o devuelven.

Édgar Acuña, un paramédico venezolano, señaló que su meta en común es llegar a Estados Unidos.

“El objetivo principal será llegar a San Pedro y tramitar el permiso que nos permita seguir circulando, si el permiso no es factible vamos a seguir hasta Piedras Niegras (en el estado de Coahuila) o Nuevo León (en el norte de México) hasta lograr el objetivo de llegar a los Estados Unidos”, mencionó.

Para fortalecer la caravana, podrían unirse con otros grupos que van en la carretera para evitar que los deporten a Guatemala.

Las caravanas reflejan un flujo migratorio récord a Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) ha interceptado a más de 1,7 millones de personas en lo que va del año fiscal 2022, que se inició en octubre pasado.

El Gobierno de México también ha recibido críticas por su trato a los migrantes, incluyendo el despliegue de casi 30.000 miembros de las Fuerzas Armadas en sus fronteras norte y sur para tareas migratorias.

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