El internacional brasileño agredió sexualmente en 2013 a una joven albanesa en una discoteca de Milán junto a un grupo de amigos

Ya no hay marcha atrás. El Tribunal de Casación de Roma, la última instancia del poder judicial en Italia, ha ratificado la condena de nueve años para Robinho y a su amigo Ricardo Falco por “violencia sexual en grupo”. Hay otros cuatro brasileños involucrados, pero que salieron de Italia rápidamente y no han sido notificados.

La agresión se remonta a 2013. Según los hechos descritos, el exmadridista y su colega habrían ‘asaltado’ en una discoteca de Milán (Sio Café) a una joven albanesa de 23 años.

De hecho, ‘Globoesporte’ interceptó unas conversaciones de la Policía en las que Robinho habría llegado a afirmar: “Me estoy riendo porque no me importa, la mujer estaba completamente borracha, ni siquiera sabe lo que pasó”.

Me estoy riendo porque no me importa, la mujer estaba completamente borracha, ni siquiera sabe lo que pasó

La defensa de Robinho quiso desacreditar a la víctima

En su defensa aseguraron que la relación fue “consensuada”, pero su tesis no prosperó. También han tratado, según publica ‘UOL’, de presentar fotos de la víctima en redes sociales para demostrar su “familiaridad con el alcohol”. El juez, incluso, tuvo que llamar la atención del abogado de Robinho cuando aseguró que la agredida estaba “tocando los genitales” de Robinho y sus amigos.

Fueron condenados en primera instancia en 2017 y el Tribunal de Apelación de Milán corroboró la pena en 2020. “La víctima fue humillada y utilizada por el jugador y sus amigos para satisfacer sus instintos sexuales”, aseguró.

La víctima fue humillada y utilizada por el jugador y sus amigos para satisfacer sus instintos sexuales

Jueza del Tribunal de Apelación de Milán

Ahora el Tribunal de Casación de Roma ha confirmado una sentencia “firme, inapelable y cuya ejecución es inmediata”. Robinho deberá pagar, además, 60.000 euros a la víctima.

Parece difícil que cumpla prisión en Brasil

En teoría, Robinho debería cumplir la condena en su país natal. Sin embargo, insiste ‘UOL’, “los abogados del jugador creen que es casi imposible que Robinho sea obligado a cumplir la pena en Brasil”. El problema vendría si sale al extranjero y es arrestado en algún país con el que Brasil tiene acuerdo de extradición.

Parece seguro, por tanto, que Robinho, exjugador de Real Madrid, Manchester City, Milan, Guangzhou Evergrande, Sivasspor e Istanbul Basaksehir, vuelva a jugar en el extranjero. En Brasil tampoco lo tiene fácil. El Santos volvió a firmarle por cuarta vez en 2020… pero le rescindió el contrato ante la presión popular. Todo apunta a que el final de su carrera, con 37 años, ha llegado.

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