Un joven alemán deberá pasar un año y dos meses en prisión por daños materiales, sentenció el Tribunal de Distrito de Augsburgo, ya que durante el 2019 pintó más de 30 grafitis en propiedades privadas.

Desde hace una década, este artista callejero ha pintado cientos de flores en paredes y objetos de la ciudad, ganándose el apodo de la “flor de Augsburgo”. Hasta el año 2011, la fiscalía de Augsburgo registró casi 500 imágenes florales n distintos sitios.

Los murales se convirtieron rápidamente en un símbolo de la ciudad del sur alemán y hasta se llegó a debatir si la flor debía convertirse en un símbolo publicitario oficial de Augsburgo.

Ya ha pagado condenas

El joven fue condenado en 2012 a libertad condicional y a pagar una multa por los grafitis, y afirmó que no iba a pintar más en propiedades de privadas.

Cuatro años después fue sentenciado a prisión debido a que cubrió con grafitis un muro en una carretera y un tren regional. Sin embargo, el tribunal de segunda instancia lo liberó bajo palabra.

El grafitero se encuentra en la prisión desde el verano con a otras condenas. “La libertad condicional está fuera de toda duda”, declaró la jueza del distrito municipal Susanne Scheiwiller.

Por edgar

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