Nuevos procesadores, ‘bots’ para compras ‘online’, derecho a reparar tus dispositivos y herramientas para ello… Estas son algunas de las cosas que puedes esperar este año

Aunque cuando empezó 2021 estábamos convencidos de que era el principio del fin de la pandemia, gracias a las vacunas, 12 meses después estamos en la misma casilla de salida, confiando en que ómicron sea la primera de unas variantes que acerquen más esta enfermedad a un mal que se pueda autogestionar y que no ponga patas arriba ni nuestro día a día ni nuestro sistema sanitario. Un año más, fue el año del covid-19.

Monopolizó nuestra atención, no solo en el plano sanitario, sino en muchos otros como el logístico o el industrial debido a los efectos transversales que tuvo esta enfermedad. ¿Por qué hablar del virus en un texto de tendencias tecnológicas que se espera nos influyan en 2022 y los años venideros? Porque uno de los sectores que más han sufrido en la pandemia y más titulares han acaparado ha sido el de los semiconductores.

Los procesadores ARM

Y precisamente, en este campo, se ha producido uno de los grandes avances de este año y que promete revolucionar la informática más pronto que tarde. Los procesadores basados en arquitectura ARM. Es probable que no hayas oído hablar mucho de ellos o al menos no has visto referirse con estas siglas a esta tecnología. Se basa en un diseño para chips que tradicionalmente se venían utilizando en el mundo de la telefonía móvil porque ofrecían una mejor gestión energética que otros.

Sin embargo, Apple consiguió llevarlos hasta los ordenadores ya a finales de 2020 con un primer procesador ‘designed in Cupertino’, el M1, que era capaz de ofrecer una gran autonomía sin renunciar al músculo en modelos como un MacBook Pro, un Air o un Mac mini. En 2021, disipó todas las dudas con el M1 Pro y el M1 Max, dos procesadores que confirmaron que la tecnología ARM se podía escalar para crear ordenadores muy potentes, que soportasen actividades por muy pesadas que sean. Es cierto que Intel y AMD siguen aferradas a la arquitectura x86, la que ha dominado la informática en los últimos años, pero Qualcomm y otros gigantes como Samsung ya han movido pieza para llevar esta revolución también al mundo Windows.

BNPL, la nueva cepa del ‘e-commerce’

La nueva cepa del comercio ‘online’ se llama BNPL. Detrás de estas siglas se esconde la frase inglesa ‘buy now, pay later’. Es decir, compra ahora y ya pagarás después. La clave es que todo se hace a través de una ‘app’, sin necesidad de registrarte en cada tienda, y permite una flexibilidad mucho mayor de la que ofrecen los operadores de pagos tradicionales. Se trata de una de las tendencias que más ruido han hecho en el mundo de las ‘fintech’ el pasado año y se espera que se consolide a lo largo de 2022. Incluso Jack Dorsey, ex CEO de Twitter, se dejó la friolera de 28.000 millones de dólares para protagonizar la séptima mayor compra de la industria tecnológica para hacerse con Afterpay, una ‘app’ australiana para aplazar pagos, e incorporar a Square.

En 2020, según Cornerstone, en EEUU se compraron bienes por valor de 24.000 millones de dólares con programas BNPL. Una cifra que, estima la consultora, se habría cuadruplicado en 2021. En 2025, se espera que supongan 680.000 millones en todo el mundo. España no se quedará fuera. Klarna, una de las ‘fintech’ más grandes de Europa y referentes del BNPL, anunció que abriría un ‘hub’ en Madrid con 500 ingenieros. Muchos ven en estas aplicaciones un peligro para la industria de las tarjetas de crédito. Habrá que ver si consiguen desplazar a los jugadores tradicionales o se convierten en un agujero de gasto para millones de personas.

Bots hasta para NFT

La PS5 y la Xbox Series X siguen faltando un año después de su lanzamiento. No es fácil conseguir una y parece que tampoco lo será en 2022. Tres cuartas partes de lo mismo ocurre con las tarjetas gráficas. Incluso webs como StockX, la meca para los amantes de las ‘sneakers’, se han llenado de estos aparatos electrónicos que en algunos momentos parecen auténticas piezas de coleccionismo. Uno de los problemas, además de la escasez, son las redes de ‘bots’ de compras. Un reto para los minoristas en línea, que están empezando a implementar medidas para que este ‘software’ no se haga con bienes limitados y exclusivos, dejando fuera a los compradores más humildes, de carne y hueso.

En este 2022, podríamos asistir a un nuevo uso de estos ‘bots’: las compras de ‘tokens no fungibles’ o NFT, una de las palabras que más nos han repetido en 2021. Ethan McMahon, economista de la plataforma de datos Blockchain Chainalysis, asegura que estos sistemas serán utilizados por fondos de inversión para hacer estas compras automáticamente, dejando fuera de esta revolución a gente menos organizada y con menos recursos. Los NFT seguirán consolidándose como una pieza clave en la economía del metaverso, que vivirá en este 2022 y los próximos años un pulso entre la facción criptográfica y los metaversos lanzados, por ejemplo, por Meta (la empresa antes conocida como Facebook), Nvidia o Roblox.

Igual te compras un plegable

Aunque otras como Microsoft y Oppo hayan hecho sus pinitos, Samsung y Huawei son las dos compañías que más han apostado por los teléfonos con pantallas plegables, una tecnología que incluso ha llevado a Google a maximizar la compatibilidad de Android con estos formatos. Con Huawei convertido en un actor residual en el mercado occidental por el veto de Estados Unidos, la surcoreana se ha puesto al frente de manera oficiosa de este mercado. Este año lanzó dos nuevos terminales, el Z Flip 3 y el Fold 3, con muy buenos resultados: han multiplicado por cuatro las ventas de estos dispositivos.

Una de las cosas que más han ayudado a lograr esto ha sido la rebaja de precio que han sufrido estos terminales. El Z Flip 3 ya se puede encontrar por 800 euros, algo que hace que muchos de los que no tienen un presupuesto corto se planteen adquirirlo. Habrá que estar atentos este año para ver si esta reducción de precios continúa. ¿Y Apple? Según los pronósticos, no será hasta 2023 cuando saque su primer modelo de este tipo.

Más derecho a reparar

Uno de los grandes problemas con la tecnología de consumo es que cuando se rompe una pieza o un componente, sale tremendamente caro repararla o simplemente no encuentras piezas oficiales. A finales de 2020, la UE aprobó el derecho a reparar, con el que ‘obligaban’ a las empresas a garantizar los arreglos de nuestros aparatos durante 10 años. Es cierto que esto todavía se tiene que articular en la legislación española, pero ya hemos visto novedades en este sentido. Desde el pasado 1 de enero, por ejemplo, las garantías oficiales pasan de dos a tres años.

Apple, en un anuncio que sorprendió a propios y extraños, dijo que en 2022 habría kits de autorreparación disponibles para los propietarios de un iPhone 12 y un iPhone 13. La venta empezará en EEUU y luego se trasladará a otros mercados. Microsoft anunció que iFixit vendería repuestos oficiales para la familia Surface. Es de esperar que en los próximos meses tengamos novedades de este tipo.

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